el dedo acusaba la podrides del asunto. pronto todo su cuerpo lo estaría.
era el gordo de la mano derecha. en el medio un agujero.
el pus se hacia visible y chorreaba. su pecho estaba agitado pero no tenía miedo.
se sentó a que pase el tiempo. ¿10 años?
relajó sus parpados.
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pobre Julio... al parecer el desecho de las bacterias tenia que ser su destino... Imagino que podrá encontrarse en representaciones nocturnas, aunque se convierta en un gusano amarillo, Así son los ciclos, sin culpas
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